Caso particular · Comercio
VeriFactu en el comercio minorista: tiendas, recargo de equivalencia y TPV
Una tienda pequeña vive de tickets, no de facturas, y eso hace pensar que VeriFactu es cosa de otros. No lo es: el ticket también es una factura (simplificada), y en cuanto lo emite un sistema informático entra en la norma. El recargo de equivalencia, además, no te saca de VeriFactu.
¿Tu tienda está dentro?
La respuesta depende de una sola pregunta: cómo salen tus tickets. Repásalo con esta tabla.
| Cómo emites | ¿VeriFactu? |
|---|---|
| TPV, ordenador, tablet o app de cobro | Sí, desde tu fecha de 2027 |
| Programa de gestión o de stock que imprime tickets | Sí |
| Datáfono que además emite el ticket de venta | Sí, si ese ticket hace de factura simplificada |
| Caja registradora mecánica sin software | No, mientras no se sustituya |
| Talonario de facturas a mano | No |
En la práctica, casi cualquier comercio que haya renovado la caja en la última década está dentro. Si tributas en módulos y además usas TPV, sigues dentro: la excepción de estimación objetiva se cae en cuanto hay software de por medio, como se explica en módulos y VeriFactu.
Recargo de equivalencia: por qué no te salva
El recargo de equivalencia es un régimen especial pensado para el comercio minorista que vende a particulares: tu proveedor te repercute un recargo adicional y tú te libras de presentar liquidaciones de IVA. Es una simplificación fiscal muy cómoda, y de ahí nace la confusión: mucha gente asume que quien está en recargo «no tiene obligaciones de facturación». Las tiene. Sigues obligado a expedir factura simplificada (el ticket) en tus ventas, y esos tickets, si los genera un sistema informático, tendrán que cumplir VeriFactu desde tu fecha.
Lo mismo ocurre con las facturas completas que te pide un cliente que quiere deducirse la compra: si las haces con el ordenador, entran.
El ticket con QR: qué cambia en el mostrador
Poco, en el momento de la venta: el sistema imprime el QR y la leyenda de factura verificable sin que tengas que hacer nada. Lo que cambia es la trastienda:
- No se borran ventas. Una devolución o un error se corrige con factura rectificativa, que queda encadenada al registro original. Anular el ticket y hacerlo desaparecer del sistema deja de ser posible.
- La numeración no se puede reordenar. Los registros van encadenados con huella digital: si falta uno o se altera, se nota.
- La caja de un día no se «cuadra» a posteriori tocando el histórico. Es justo la práctica que el reglamento quiere impedir.
Tu TPV actual, ¿aguanta?
Es la pregunta con impacto económico, así que hazla pronto y por escrito a tu proveedor: si el software se actualizará al RD 1007/2023, si la actualización va incluida en la cuota o se cobra aparte, y si tu terminal soporta la nueva versión o hay que cambiar hardware. Pídeles la declaración responsable del fabricante y guárdala: es tu respaldo documental si algún día hay una comprobación.
Si el presupuesto que te pasan no encaja, tienes margen para comparar: hay software adaptado desde julio de 2025 y el mercado es competitivo. Lo que no es buena idea es esperar a 2027 para negociar.
Siguiente paso
Confirma tu fecha exacta con el test de 30 segundos y, si tu volumen de facturas completas es bajo, echa un vistazo a la app gratuita de la AEAT para ese goteo. Para la caja del día a día necesitarás un TPV adaptado.
Preguntas rápidas
Estoy en recargo de equivalencia, ¿me libro de VeriFactu?
No. El recargo de equivalencia es un régimen de IVA y VeriFactu regula cómo funciona tu programa de facturación. Son cosas distintas. Si emites los tickets con TPV u ordenador, estás obligado desde tu fecha de 2027.
¿Un ticket cuenta como factura para VeriFactu?
Sí. El ticket es una factura simplificada, y si lo genera un sistema informático entra en el ámbito de la norma igual que una factura completa.
¿Mi caja registradora de siempre vale?
Si es puramente mecánica y no lleva software, hoy queda fuera. En cuanto la sustituyas por un TPV, una tablet o cualquier sistema informático, entras en la obligación.